Energía Renovable:
Energía eólica:
Se denomina energía eólica a la energía obtenida de las corrientes
de aire terrestre. Podemos afirmar que la Argentina cuenta en la Patagonia,
a este respecto, con un verdadero paraíso de vientos. También se presentan
favorables escenarios para el aprovechamiento eólico en la costa pampeana,
la cordillera central y norte y otras locaciones. Los sistemas de aprovechamiento de este tipo de energía varían entre pequeños, para generación de electricidad y bombeo de agua y grandes para producción de energía eléctrica a gran escala.
Video sobre el tema:
Energía Solar
Se denomina Energía Solar, puntualmente, a los sistemas que aprovechan la radiación solar incidente sobre la tierra para calefacciones y/o generar energía eléctrica. Cabe destacar que la radiación solar que llega a la tierra influye directa o indirectamente en la producción de otras energías, como la eólica, hidráulica y biomasa.
Nuestro país posee muy buenas condiciones, en la totalidad de su territorio
Los sistemas mas utilizados de aprovechamiento de energía solar se diferencian en dos grandes grupos: Sistemas Térmicos y Sistemas fotovoltaicos.
La energía fotovoltaica:
La energía solar fotovoltaica es un tipo de electricidad renovable (energía eléctrica, -voltaica) obtenida directamente de los rayos del sol (foto-) gracias a la foto-detección cuántica de un determinado dispositivo; normalmente una lámina metálica semiconductora llamada célula fotovoltaica, o una deposición de metales sobre un sustrato llamada capa fina. También están en fase de laboratorio métodos orgánicos.
Se usa para alimentar innumerables aparatos autónomos, para abastecer refugios o casas aisladas y para producir electricidad para redes de distribución.
Los módulos o paneles fotovoltaicos están formados por un cristal o lámina transparente superior y un cerramiento inferior entre los que queda encapsulado el sustrato conversor y sus conexiones eléctricas. La lámina inferior puede ser transparente, pero lo más frecuente es un plástico de tedlar. Para encapsular se suele añadir unas láminas finas y transparentes de EVA que se funden para crear un sellado antihumedad, aislante, transparente y robusto.
La corriente eléctrica continua que proporcionan los módulos fotovoltaicos se puede transformar en corriente alterna mediante un aparato electrónico llamado inversor e inyectar en la red eléctrica, operación actualmente sujeta a subvenciones en muchos lugares para una mayor viabilidad.
El proceso, simplificado, sería el siguiente: Se genera la energía a bajas tensiones (380-800 V) y en corriente continua. Se transforma con un inversor en corriente alterna. Mediante un centro de transformación se eleva a Media tensión (15 ó 25 kV) y se inyecta en las redes de transporte de la compañía.
En entornos aislados, donde se requiere poca potencia eléctrica y el acceso a la red es difícil, como estaciones meteorológicas o repetidores de comunicaciones, se emplean las placas fotovoltaicas como alternativa económicamente viable. Para comprender la importancia de esta posibilidad, conviene tener en cuenta que aproximadamente una cuarta parte de la población mundial no tiene acceso a la energía eléctrica.
San Juan será la mayor fuente de energía solar de América Latina
Con las dos plantas de generación de energía solar que comenzará a construir la empresa EMGASUD el mes próximo, la provincia de San Juan se convertirá en la fuente de energía solar fotovoltaica más grande de Latinoamérica, se anunció en Casa de Gobierno provincial.
Las obras, una en Cañada Honda, Sarmiento, a unos 60 kilómetros al sur de esta capital provincial; y la otra en La Chimbera, 25 de Mayo, 15 kilómetros al este de esta ciudad, demandarán una inversión de 125 millones de dólares, en una superficie total de 70 hectáreas, y producirán 20 MW (megas), y se desarrollará con dos tipos de tecnología, fija y móvil.
Con esa producción de 20 MW, corresponden a la energía consumida en 25.000 hogares por día.
La obra demandará una mano de obra de 225 personas.
El anuncio lo formuló hoy en la Casa de Gobierno el gobernador de la provincia, José Luis Gioja.
El mandatario se encontraba acompañado por el ministro de Infraestructura, José Strada; y funcionarios de la empresa EMGASUD, liderados por su presidente, Alejandro Ivanesevich, quien proporcionó los datos técnicos de la obra a realizar.
Ivanesevich señaló que "San Juan fue elegida luego de un minucioso análisis de un año", y que para tal decisión "influyeron no sólo la privilegiada situación geográfica respecto de los rayos solares, sino también el recurso humano".
Por su parte, Gioja expresó: "Estamos orgullosos de que estas plantas generadoras de energía fotovoltaica hayan decidido instalarse en nuestra provincia; en este tema de las energías no tradicionales como la eólica, geotérmica y biomasa, hay mucho por descubrir, y San Juan está inmerso en planes y programas de todas y cada una de ellas"
Energía Hidráulica:
La energía hidroeléctrica se origina haciendo pasar una corriente de agua a través de una turbina hidráulica. La cantidad de electricidad generada varía de acuerdo con la cantidad y la velocidad del agua. Entre sus ventajas se puede mencionar que es un recurso autorrenovable, no contaminante y además los embalses pueden ser reguladores de los caudales de los ríos y disminuir así los efectos de crecidas violentas.
En la Argentina, el aprovechamiento de este tipo de energía es aún reducido frente a la magnitud del recurso. Las obras de mayor envergadura se encuentran en la cuenca del Plata y son binacionales: Yaciretá sobre el río Paraná, compartida con la República del Paraguay, y Salto Grande, compartida con la República Oriental del Uruguay sobre el río homónimo.
El resto de las represas importantes se encuentran en el ámbito montañoso o sobre los ríos que se alimentan del deshielo como El Nihuil I, II, III; Agua del Toro; Los Reyunos en Cuyo, y El Chocón, Alicurá, Arroyito y Futaleufú en la Patagonia.
represa yacyretá:
La Central Hidroeléctrica Yacyretá es una enorme generadora de energía hidráulica continua y no contaminante, de carácter binacional (entre Paraguay y Argentina). Se ubica en los Saltos de Apipe, en el río Paraná, a unos 20 kilómetros de la ciudad de Ituzaingó, y próximo a la ciudad paraguaya de Ayolas. Se eligió esta locación para aprovechar la potencia de los saltos del río y la capacidad de contener las aguas a través de una presa, ubicada sobre tres grandes islas: la paraguaya Yacyretá y las argentinas Talavera y Apipé. Está situada en una represa de contención que retiene parte del caudal de agua que trae el río. La operación de las turbinas requiere de grandes cantidades de agua que se juntan del Río Paraná en un embalse.
Aunque su objetivo es generar energía hidroeléctrica a bajo costo aprovechando el cauce del río Paraná, también ha facilitado la navegación y con sus obras aporta al desarrollo de la región.
Energia Nuclear
Plan Nuclear Argentino:
La actual civilización es fuertemente dependiente de la energía eléctrica por la comodidad que implica su uso. Electricidad es sinónimo de calidad de vida y la dependencia que hemos adquirido por este fluido es cada vez mayor, a tal punto que no podemos imaginar un mundo sin energía eléctrica, a pesar de que aún existe una gran parte de la población mundial que no cuenta con ella. Este hecho provoca que la tasa de crecimiento de la demanda de energía eléctrica sea superior a la de los otros combustibles.
En la CNEA desde hace ya varios años se ha venido observando y estudiando el comportamiento del sistema eléctrico nacional, y se ha consolidado un grupo de Prospectiva y Planificación Energética que ha recibido entrenamiento en el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA); entre sus tareas se destacan el estudio de las características técnicas, económicas y ambientales de todas las fuentes de generación disponibles en nuestro país y su competitividad para establecer la expansión óptima del sistema de generación eléctrica y la participación de la núcleo electricidad.
Infraestructura nacional y costos
Hay que tener en cuenta la extensión geográfica de nuestro país y, dependiendo de la opción elegida, se deben construir nuevas y extensas líneas de transporte de energía eléctrica o gasoductos que lleven el gas natural a los generadores.
La única fuente de generación que se puede instalar cerca de la demanda sin problemas de transporte es la nuclear. Una central nuclear como la central nuclear de Atucha I consume alrededor de 30 toneladas anuales de combustible (3 camiones de 10 toneladas).
En la Argentina se han reducido considerablemente las reservas de combustibles fósiles. Además existen problemas en el suministro de estos recursos para la generación eléctrica, especialmente en el caso del gas natural, donde se satura en invierno la capacidad de transporte y, al tener prioridad el abastecimiento a los sectores residenciales, las centrales generadoras que lo utilizan deben sustituirlo por combustibles líquidos.
La matriz de generación eléctrica tiene una fuerte dependencia del gas natural y de combustibles líquidos, lo que ha llevado a la necesidad de importación de estos fluidos.
Por esta razón, debe tenerse en cuenta la imprevisibilidad del costo internacional y la necesidad de suministro en el futuro.
En estos últimos años hubo un fuerte crecimiento en los precios internacionales del gas natural y del petróleo, y existe una gran incertidumbre respecto de su comportamiento futuro. Se debe tener en cuenta que el gas natural aún no ha alcanzado valores equivalentes al petróleo en unidades térmicas (el valor del gas natural HH en Nueva York de 7,5 USD/MBTU equivale a un valor de petróleo de 43 USD/BBL) En el gráfico siguiente y en el de página 21, se aprecia la variación del precio del gas natural en el mercado de Nueva York y la variación del precio del barril de petróleo en el mercado internacional en los últimos años.
Energía No renovable
El carbón
El carbón es un combustible fósil sólido formado a partir de materia orgánica de origen vegetal acumulada debajo de capas de sedimentos. Esta se fue transformando y perdiendo gradualmente su humedad hasta convertirse en una sustancia sólida, con alto contenido de carbono y, por tanto, de un alto valor energético.
Las zonas carboníferas se extienden a lo largo de la zona precordillerana y en partes en la zona cordillerana, fundamentalmente en las provincias de Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz. También se conocen formaciones carboníferas en Salta y Jujuy.
El yacimiento de Río Turbio
El yacimiento de carbón más importante de la Argentina es el de Río Turbio, en la provincia de Santa Cruz. Este yacimiento concentra el 99% de las reservas de carbón del país.
La explotación en Río Turbio se inició en 1941 y estuvo originalmente a cargo de YPF. En 1958 fue creada la empresa estatal Yacimientos Carboníferos Fiscales (YCF), que se hizo cargo de la explotación hasta su privatización en 1994. Hasta ese momento, la producción de la mina era destinada al abastecimiento de las centrales termoeléctricas localizadas en Buenos Aires. Con la privatización de YCF, al igual que lo sucedido con el petróleo y el gas, se produjo una gran transformación en la producción y la distribución del combustible. Actualmente, la Argentina se autoabastece de carbón para la producción de electricidad y para calefaccionar; pero importa carbón para uso industrial.
El Petroleo:
La historia del petróleo en la Argentina se puede remontar desde el descubrimiento del primer yacimiento con el hidrocarburo el 13 de diciembre del año 1907, en el entonces pueblo de Comodoro Rivadavia.
Fue recién en el gobierno de Hipólito Yrigoyen que se fundó YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales), y se designó para la conducción de la misma, al ingeniero General Mosconi, entre 1922 y 1932. Y ya en el gobierno de Marcelo Torcuato de Alvear se produjo el gran crecimiento de YPF, mientras que en la llamada década infame fueron pocos los avances en la producción de petróleo, y se estancó el crecimiento de YPF.3
Después de la década infame, Juan Domingo Perón se encontró con una YPF con mucha debilidad institucional, y hacia el fin de su gobierno buscó la ayuda de capitales extranjeros para incrementar la producción, lo que se frustró por la oposición de diversos sectores, incluso dentro de su propio partido, a los contratos con una filial de la Standard Oil que se proponían desde el gobierno.
Desde 1955, el derrocamiento de Perón, hasta 1966 la Argentina sufrió lo que algunos llamaron la democracia débil, debido a que los gobiernos de ese periodo fueron acosados por los militares. En ese período, el gobierno desarrollista de Arturo Frondizi se logra el autoabastecimiento con nuevos contratos petroleros, y además desde esa presidencia, llega el gas a través de cañerías, se dejó de usar la garrafa y los combustibles líquidos y sólidos, todo esto fue gracias a la obra del gasoducto Campo Durán. En la presidencia de Arturo Illia algunos de esos contratos fueron anulados por ser acusados de "perjudiciales para la Nación", el país volvió al desabastecimiento.
Más tarde el gobierno de facto de Juan Carlos Onganía modificó la ley 14.773 (realizada por Frondizi), y mantuvo el mismo principio de la propiedad estatal del petróleo, pero se eliminó el monopolio de YPF.
En las gestiones de los siguientes gobiernos militares no hubo muchos cambios en la política petrolera y la producción fue aumentando. En el gobierno de Raúl Alfonsín las empresas Argentina Cities Service (ex Banca Loeb) y Amoco (ex Panamericam), siguieron con la explotación, y este gobierno renegoció los contratos obteniendo aumentos en los precios que pagaban las empresas.
En 1992, el gobierno peronista de Carlos Menem desnacionalizó el petróleo, así fue que se transfirió el dominio público de los yacimientos de hidrocarburos del Estado Nacional a las provincias, pero esta ley también privatizó a YPF, perdiendo el poder de su decisión de política petrolera, y gracias a esto las inversiones a YPF bajaron, no se descubrieron nuevos yacimientos, pero la explotación aumentaba. Repsol compró a YPF y así la vieja empresa petrolera argentina, ahora se llama Repsol YPF.
A causa de la ley sancionada, la cual le daba toda la libertad de lo que quisiese con el petróleo, Repsol YPF explotó demasiado los yacimientos, pero no descubrieron nuevos. En la actualidad a consecuencia de estas políticas, durante el gobierno de Cristina Kirchner, Repsol YPF tuvo que importar 50 millones de litros de nafta, para poder abastecer los surtidores de las estaciones de servicio para automóviles, camiones y máquinas agrícolas, sin embargo se siguieron registrando algunos faltantes de combustible.
Los posos petroleros con que cuenta la República Argentina se encuentran al sur de dicho país, Chubut, Santa Cruz, etc.
El mundo moderno
jueves, 16 de junio de 2011
miércoles, 18 de mayo de 2011
Trabajo Practico N°2
Primera Revolución Industrial:
Fue un periodo histórico comprendido entre la segunda mitad del siglo XVIII y principios del XIX, en el que Inglaterra en primer lugar, y el resto de Europa continental después, sufren el mayor conjunto de transformaciones socio-económicas, tecnológicas y culturales de la Historia de la humanidad, desde el Neolítico. La economía basada en el trabajo manual fue reemplazada por otra dominada por la industria y la manufactura. La Revolución comenzó con la mecanización de las industrias textiles y el desarrollo de los procesos del hierro. La expansión del comercio fue favorecida por la mejora de las rutas de transportes y posteriormente por el nacimiento del ferrocarril. Las innovaciones tecnológicas más importantes fueron la máquina de vapor y la denominada Spinning Jenny, una potente máquina relacionada con la industria textil. Estas nuevas máquinas favorecieron enormes incrementos en la capacidad de producción. La producción y desarrollo de nuevos modelos de maquinaria en las dos primeras décadas del siglo XIX facilitó la manufactura en otras industrias e incrementó también su producción.
Así es que en la revolución industrial se aumenta la cantidad de productos y se disminuye el tiempo en el que estos se realizan, dando paso a la producción en serie, ya que se simplifican tareas complejas en varias operaciones simples que pueda realizar cualquier obrero sin necesidad de que sea mano de obra cualificada, y de este modo bajar costos en producción y elevar la cantidad de unidades producidas bajo el mismo costo fijo.
Causas:
Máquina de vapor situada en el vestíbulo de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de la UPM (Madrid).
La existencia de controles fronterizos más intensos evitaron la propagación de enfermedades y disminuyó la propagación de epidemias como las ocurridas en tiempos anteriores. La revolución agrícola británica hizo además más eficiente la producción de alimentos con una menor aportación del factor trabajo, alentando a la población que no podía encontrar trabajos agrícolas a buscar empleos relacionados con la industria y, por ende, originando un movimiento migratorio desde el campo a las ciudades así como un nuevo desarrollo en las fábricas. La expansión colonial del siglo XVII acompañada del desarrollo del comercio internacional, la creación de mercados financieros y la acumulación de capital son considerados factores influyentes, como también lo fue la revolución científica del siglo XVII. Se puede decir que se produjo en Inglaterra por su desarrollo económico.
La presencia de un mayor mercado doméstico debería también ser considerada como un catalizador de la Revolución industrial, explicando particularmente por qué ocurrió en el Reino Unido.
La invención de la máquina de vapor fue una de las más importantes innovaciones de la Revolución industrial. Hizo posible mejoramientos en el trabajo del metal basado en el uso de coque en vez de carbón vegetal. En el siglo XVIII la industria textil aprovechó el poder del agua para el funcionamiento de algunas máquinas. Estas industrias se convirtieron en el modelo de organización del trabajo humano en las fábricas.
Además de la innovación de la maquinaria, la cadena de montaje (fordismo) contribuyó mucho en la eficiencia de las fábricas.
Revolución agrícola: aumento progresivo de la producción gracias a la inversión de los propietarios en nuevas técnicas y sistemas de cultivo, además de la mejora del uso de fertilizantes.
El desarrollo del capital comercial: Las máquinas se aplicaron a los transportes y a la comunicación iniciando una enorme transformación. Ahora las relaciones entre patronos y trabajadores son únicamente laborales y con el fin de obtener beneficios.
Cambios demográfico-sociales: la modernización de la agricultura permitió un crecimiento demográfico debido a la mejora de la alimentación. También hubo adelantos en la medicina y en la higiene, de ahí que creciera la población. También hubo una migración del campo a la ciudad porque la ocupación en labores agrícolas disminuyó mientras crecía la demanda de trabajo en las ciudades.
Esta primera revolución se caracterizó por un cambio en los instrumentos de trabajo de tipo artesanal por la máquina de vapor, movida por la energía del carbón. La máquina exige individuos más cualificados, produce una reducción en el número de personas empleadas, arrojando de manera incesante masas de obreros de un ramo de la producción a otra. Especialmente del campo a la ciudad.
El comercio internacional
Estos nuevos transportes se hacen necesarios no sólo en el comercio interior, sino también en el comercio internacional, ya que en esta época se crean los grandes mercados nacionales e internacionales. El comercio internacional se liberaliza, sobre todo tras el Tratado de Utrecht (1713) que liberaliza las relaciones comerciales de Inglaterra, y otros países europeos, con la América española. Se termina con las compañías privilegiadas y con el proteccionismo económico; y se aboga por una política imperialista y la eliminación de los privilegios gremiales. Además, se desamortizan las tierras eclesiásticas, señoriales y comunales, para poner en el mercado nuevas tierras y crear un nuevo concepto de propiedad. La Revolución industrial generó también un ensanchamiento de los mercados extranjeros y una nueva división internacional del trabajo (DIT). Los nuevos mercados se conquistaron mediante el abaratamiento de los productos hechos con la máquina, por los nuevos sistemas de transporte y la apertura de vías de comunicación, así como también, mediante una política expansionista.
Segunda Revolución Industrial:
La Segunda Revolución Industrial, conocida por algunos autores como Gran Capitalismo, debido a que fue en esta segunda fase de la Revolución Industrial cuando el capitalismo maduró definitivamente como sistema económico y estableció sus "pilares fundamentales", fue un proceso de innovaciones tecnológicas, científicas, sociales y económicas nunca antes vistas. Su comienzo suele fijarse en 1850, momento en el cual se empieza a observar el surgimiento de nuevas y mejoradas técnicas de producción, y una nueva clase de industrias, como la industria química, eléctrica o la automovilística; además de empezar a darse la industrialización en nuevos países como el recién nacido Imperio Alemán, Rusia, Japón, Estados Unidos o Países Bajos. El final de esta revolución suele fijarse en 1914, año en que da comienzo la Primera Guerra Mundial; aunque esta fecha es la más aceptada y empleada, no es totalmente correcta en el caso de los países no europeos, pues no fue hasta 1917, cuando países como Estados Unidos o Japón, participaron activamente en la guerra.
Esta nueva revolución industrial, fue muy distinta a la Primera, pues al contrario que lo sucedido en la Primera Revolución Industrial en donde solo un único país, Gran Bretaña, había logrado industrializase en profundidad, en este periodo, la revolución se da en muchos más lugares, destacando, Europa Occidental, Estados Unidos y Japón.
Este periodo vio el desarrollo de nuevas formas de energía nunca antes vistas o utilizadas, como el gas o el petróleo; debido a estos profundos cambios surgieron nuevas industrias, además de producirse una revolución científica sin precedentes, que abrió nuevos campos de investigación. Nuevas invenciones revolucionaron y caracterizaron este periodo; la aparición de nuevas máquinas e invenciones como el motor de combustión interna, el desarrollo del aeroplano y el automóvil; y su correspondiente comercialización, además de la producción en masa de bienes de consumo, la refrigeración mecánica o la invención del teléfono o la radio caracterizaron esta revolución y sus años posteriores.
Primera Revolución Industrial en Estados Unidos:
En la segunda mitad del siglo XIX la industria estadounidense creció más que ninguna otra en el mundo. Las primeras manufacturas se crearon con importación de mano de obra extranjera especializada. La guerra de 1814 contra Inglaterra, al cortar la entrada de los productos británicos, permitiría la creación de algunas industrias, que ya en 1816 comenzaron a crecer considerablemente. Después de 1840-1860, la utilización de la hulla y el vapor impulsaron notablemente la siderurgia y el transporte. El mercado interior se amplió y se unificó. Gracias al gran mejoramiento de las comunicaciones, el país avanzó económicamente a un ritmo bastante rápido. Los países capitalistas europeos se expandían colonizando regiones lejanas; los estadounidenses se desarrollaron principalmente dentro de su país, concentrando esfuerzos en la explotación de sus inmensos recursos naturales. El desarrollo de la industria algodonera, por ejemplo, se extendió a partir de 1816. En 1860 se concentró en Nueva Inglaterra un conjunto industrial algodonero, que empleaba cerca de 122 mil obreros. Su gran impulso estuvo condicionado por la entrada de la máquina de vapor y el rezago de la máquina doméstica. Los dueños de bancos, ferrocarriles, acero y petróleo se apoderaron de las tierras de los aborígenes, impusieron hipotecas y absorbieron la economía esclavista del sur. Importaron millones de trabajadores y obreros especializados, para superar las técnicas europeas. Chinos y filipinos construyeron ferrocarriles y granjas con jornadas excesivas y bajos salarios.
Primera Revolución Industrial en Inglaterra:
Inglaterra era el país destinado a colocarse a la vanguardia del moderno industrialismo. Fueron factores muy importantes en el rápido desarrollo de su industrialización sus ávidos mercados internos y ultramarinos; la acumulación de capital posibilitada por el ingente volumen de su comercio y por las operaciones de su banca; la desocupación campesina motivada por el acotamiento de tierras laborales, creadora de un potencial de obreros para los medios urbanos; la disponibilidad de materia primas como la lana, el algodón, el acero y el carbón, también la eficiencia del sistema de comunicaciones y transportes. No hay que olvidar que Inglaterra garantizaba una amplia tolerancia religiosa y en consecuencia emigraron a Inglaterra partidarios de nuevas doctrinas y también judíos. Inglaterra supo magistralmente explotar para sus propios fines las oposiciones entre los Estados continentales. Fue la que saco mayor provecho de las guerras napoleónicas. Casi todos los tratados de Paz le proporcionaban nuevos y numerosos territorios coloniales y bases marítimas. El comercio marítimo quedo mejor asegurado que el de todas las demás potencias, venciendo definitivamente a sus rivales españoles y holandeses. Estos éxitos, en unión de la creciente fuerza del Parlamento, hubieron de elevar la conciencia, la actividad y la riqueza en capitales de las clases burguesas muy por encima del nivel en que esas virtudes se hallaban en el Continente.
En la agricultura inglesa ocupa un importante lugar la ganadería, que requiere pocos brazos, principalmente el pastoreo de las ovejas; y esto daba un sobrante de hombres que se ganaban la vida como trabajadores industriales. La lana, que se produce en Inglaterra en grandes masas y en calidad excelente, hizo que la industria textil inglesa se encuentre a la cabeza. Las industrias productoras y transformadoras del hierro pudieron prosperar, a pesar de la disminución de las privaciones de madera, y hacia fines del Siglo XVIII la producción de hierro de forja fue enormemente facilitada por los adelantos técnicos. También debe agregarse a estos progresos los adelantos de la industria química y el empleo del gas de alumbrado, el industrialismo y el capitalismo moderno no se constituyó primeramente ni en la minería ni en la industria de la lana y del hierro, sino en una industria que al principio era poco atendida, la producción de tejidos de algodón con colores estampados. A los Gobiernos, que, por lo regular, solo atendían a aumentar dentro del país las sumas de dinero, poniendo obstáculos a la importación y dando facilidades a la exportación, estas telas causaban enojo.
Las invenciones y perfeccionamientos, así como sus acoplamientos, fueron en gran parte la obra de pequeños e ignorantes obreros, los cuales, a pesar de que en Inglaterra existía la protección de las patentes, no supieron sacar provecho material de sus inventos y permanecieron en la estrechez.
Inglaterra obtuvo un gran progreso en la industria del algodón donde se empleaba en el año 1838 260.000 obreros. A medida que la energía hidráulica no basto para la multitud de las fabricas, hubo gran pedido de maquinas a vapor y de carbón. El creciente empleo de la maquinaria y la construcción de ferrocarriles, así como el uso del acero para la construcción de los barcos, condujeron la industria del hierro a una posición preeminente en la economía nacional. Aun cuando estas industrias tenían muy buen mercado en el interior, también aumento grandemente la exportación. A principios del Siglo XVIII, la exportación inglesa ascendía al igual que la población, que creció, de 6 millones en el año 1750 a 8, 9 en el año 1801. Estas modificaciones industriales y comerciales dieron lugar a grandes poderes financieros que permitieron a Inglaterra aguantar los veinte años de lucha contra Napoleon. Inglaterra pudo desarrollar una política de impuestos inaudita hasta entonces. Los golpes que sufrió Inglaterra durante el bloqueo continental dificultaron su aprovisionamiento de trigo, pero no pudieron detener sus progresos industriales. Le quedaban siempre los mercados no europeos, y en el continente era tan difícil prescindir de las mercaderías inglesas, que la severidad del bloqueo hubo de cuartearse muchas veces, ya por grandes contrabandos, y por explícitas autorizaciones. En cambio, el centro de Europa, y más tarde también Francia, hubieron de sufrir largas guerras que al termino del periodo de estas, Inglaterra le llevaba al Continente una delantera de varios decenos.
Primera Revolución Industrial en China:
Nacida en plena Guerra Fría, la República Popular China fue reconocida diplomáticamente tan sólo por los países comunistas, algunos Estados vecinos de Asia y por el Reino Unido y Portugal, que contaban con algunos enclaves comerciales en su territorio y no querían ganarse la enemistad de la nueva China. El resto del mundo occidental y la ONU no quisieron reconocer al nuevo Estado, manteniendo que el único depositario legítimo de china era el gobierno de la China nacionalista.
Aislada frente al resto del mundo, la China Popular se volcó hacia la Unión Soviética, el único aliado del que podría obtener la ayuda financiera, económica y técnica que necesitaba para la reconstrucción del país. De este modo, en febrero de 1950, los dirigentes chinos firmaron en Moscú un tratado de "amistad, alianza y asistencia mutua" con el gobierno soviético. A partir de este momento, la construcción del socialismo en China se orientó hacia el modelo soviético y la estrategia estalinista: rápida colectivizan de la tierra y una planificación económica que daba prioridad absoluta a la industria pesada.
De este modo surge la Revolución Industrial China ayudada con la revolución cultural que posteriormente aparece en este país comunista.
Tercera Revolución Industrial:
La llamada tercera revolución industrial, tercera revolución científico-técnica o revolución de la inteligencia (RCT) se origina al acabar la II Guerra Mundial y cobra fuerza a causa de la crisis que experimenta el capitalismo de la época.
A finales de la década de 1960 entra en crisis el anterior capitalismo monopolista y financiero, que parecía tan sólidamente establecido desde hacía casi un siglo. Entre sus características:
Se encarecieron los recursos energéticos y las materias primas.
Se redujeron en crecimiento económico.
Aumentó el paro en el sector.
Aumentó las protestas sociales por el deterioro del medio ambiente, entre muchas otras características de esta revolución.
La industria redujo su participación en el conjunto de la economía y la crisis coincidió con el llamado Estado del Bienestar que conllevó a una mayor presión fiscal, se redujeron los gastos sociales, etc. Las empresas desarrollaron una clara estrategia de transnacionalización que logra alterar las anteriores relaciones internacionales, abriendo las fronteras desde el punto de vista económico. Se multiplicaron innovaciones, se redujeron el consumo de productos naturales y los nuevos sectores motrices son la microelectrónica, la biotecnología, la robótica, etc. Entonces, se redujeron el trabajo directo de fabricación y aumentaron el de gestión, con un control I+D, dando flexibilidad a la producción en diversas fases o empresas distintas gracias a las nuevas tecnologías, descentralizando así la productividad y aumentaron las PYMES.
Fue un periodo histórico comprendido entre la segunda mitad del siglo XVIII y principios del XIX, en el que Inglaterra en primer lugar, y el resto de Europa continental después, sufren el mayor conjunto de transformaciones socio-económicas, tecnológicas y culturales de la Historia de la humanidad, desde el Neolítico. La economía basada en el trabajo manual fue reemplazada por otra dominada por la industria y la manufactura. La Revolución comenzó con la mecanización de las industrias textiles y el desarrollo de los procesos del hierro. La expansión del comercio fue favorecida por la mejora de las rutas de transportes y posteriormente por el nacimiento del ferrocarril. Las innovaciones tecnológicas más importantes fueron la máquina de vapor y la denominada Spinning Jenny, una potente máquina relacionada con la industria textil. Estas nuevas máquinas favorecieron enormes incrementos en la capacidad de producción. La producción y desarrollo de nuevos modelos de maquinaria en las dos primeras décadas del siglo XIX facilitó la manufactura en otras industrias e incrementó también su producción.
Así es que en la revolución industrial se aumenta la cantidad de productos y se disminuye el tiempo en el que estos se realizan, dando paso a la producción en serie, ya que se simplifican tareas complejas en varias operaciones simples que pueda realizar cualquier obrero sin necesidad de que sea mano de obra cualificada, y de este modo bajar costos en producción y elevar la cantidad de unidades producidas bajo el mismo costo fijo.
Causas:
Máquina de vapor situada en el vestíbulo de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de la UPM (Madrid).
La existencia de controles fronterizos más intensos evitaron la propagación de enfermedades y disminuyó la propagación de epidemias como las ocurridas en tiempos anteriores. La revolución agrícola británica hizo además más eficiente la producción de alimentos con una menor aportación del factor trabajo, alentando a la población que no podía encontrar trabajos agrícolas a buscar empleos relacionados con la industria y, por ende, originando un movimiento migratorio desde el campo a las ciudades así como un nuevo desarrollo en las fábricas. La expansión colonial del siglo XVII acompañada del desarrollo del comercio internacional, la creación de mercados financieros y la acumulación de capital son considerados factores influyentes, como también lo fue la revolución científica del siglo XVII. Se puede decir que se produjo en Inglaterra por su desarrollo económico.
La presencia de un mayor mercado doméstico debería también ser considerada como un catalizador de la Revolución industrial, explicando particularmente por qué ocurrió en el Reino Unido.
La invención de la máquina de vapor fue una de las más importantes innovaciones de la Revolución industrial. Hizo posible mejoramientos en el trabajo del metal basado en el uso de coque en vez de carbón vegetal. En el siglo XVIII la industria textil aprovechó el poder del agua para el funcionamiento de algunas máquinas. Estas industrias se convirtieron en el modelo de organización del trabajo humano en las fábricas.
Además de la innovación de la maquinaria, la cadena de montaje (fordismo) contribuyó mucho en la eficiencia de las fábricas.
Revolución agrícola: aumento progresivo de la producción gracias a la inversión de los propietarios en nuevas técnicas y sistemas de cultivo, además de la mejora del uso de fertilizantes.
El desarrollo del capital comercial: Las máquinas se aplicaron a los transportes y a la comunicación iniciando una enorme transformación. Ahora las relaciones entre patronos y trabajadores son únicamente laborales y con el fin de obtener beneficios.
Cambios demográfico-sociales: la modernización de la agricultura permitió un crecimiento demográfico debido a la mejora de la alimentación. También hubo adelantos en la medicina y en la higiene, de ahí que creciera la población. También hubo una migración del campo a la ciudad porque la ocupación en labores agrícolas disminuyó mientras crecía la demanda de trabajo en las ciudades.
Esta primera revolución se caracterizó por un cambio en los instrumentos de trabajo de tipo artesanal por la máquina de vapor, movida por la energía del carbón. La máquina exige individuos más cualificados, produce una reducción en el número de personas empleadas, arrojando de manera incesante masas de obreros de un ramo de la producción a otra. Especialmente del campo a la ciudad.
El comercio internacional
Estos nuevos transportes se hacen necesarios no sólo en el comercio interior, sino también en el comercio internacional, ya que en esta época se crean los grandes mercados nacionales e internacionales. El comercio internacional se liberaliza, sobre todo tras el Tratado de Utrecht (1713) que liberaliza las relaciones comerciales de Inglaterra, y otros países europeos, con la América española. Se termina con las compañías privilegiadas y con el proteccionismo económico; y se aboga por una política imperialista y la eliminación de los privilegios gremiales. Además, se desamortizan las tierras eclesiásticas, señoriales y comunales, para poner en el mercado nuevas tierras y crear un nuevo concepto de propiedad. La Revolución industrial generó también un ensanchamiento de los mercados extranjeros y una nueva división internacional del trabajo (DIT). Los nuevos mercados se conquistaron mediante el abaratamiento de los productos hechos con la máquina, por los nuevos sistemas de transporte y la apertura de vías de comunicación, así como también, mediante una política expansionista.
Segunda Revolución Industrial:
La Segunda Revolución Industrial, conocida por algunos autores como Gran Capitalismo, debido a que fue en esta segunda fase de la Revolución Industrial cuando el capitalismo maduró definitivamente como sistema económico y estableció sus "pilares fundamentales", fue un proceso de innovaciones tecnológicas, científicas, sociales y económicas nunca antes vistas. Su comienzo suele fijarse en 1850, momento en el cual se empieza a observar el surgimiento de nuevas y mejoradas técnicas de producción, y una nueva clase de industrias, como la industria química, eléctrica o la automovilística; además de empezar a darse la industrialización en nuevos países como el recién nacido Imperio Alemán, Rusia, Japón, Estados Unidos o Países Bajos. El final de esta revolución suele fijarse en 1914, año en que da comienzo la Primera Guerra Mundial; aunque esta fecha es la más aceptada y empleada, no es totalmente correcta en el caso de los países no europeos, pues no fue hasta 1917, cuando países como Estados Unidos o Japón, participaron activamente en la guerra.
Esta nueva revolución industrial, fue muy distinta a la Primera, pues al contrario que lo sucedido en la Primera Revolución Industrial en donde solo un único país, Gran Bretaña, había logrado industrializase en profundidad, en este periodo, la revolución se da en muchos más lugares, destacando, Europa Occidental, Estados Unidos y Japón.
Este periodo vio el desarrollo de nuevas formas de energía nunca antes vistas o utilizadas, como el gas o el petróleo; debido a estos profundos cambios surgieron nuevas industrias, además de producirse una revolución científica sin precedentes, que abrió nuevos campos de investigación. Nuevas invenciones revolucionaron y caracterizaron este periodo; la aparición de nuevas máquinas e invenciones como el motor de combustión interna, el desarrollo del aeroplano y el automóvil; y su correspondiente comercialización, además de la producción en masa de bienes de consumo, la refrigeración mecánica o la invención del teléfono o la radio caracterizaron esta revolución y sus años posteriores.
Primera Revolución Industrial en Estados Unidos:
En la segunda mitad del siglo XIX la industria estadounidense creció más que ninguna otra en el mundo. Las primeras manufacturas se crearon con importación de mano de obra extranjera especializada. La guerra de 1814 contra Inglaterra, al cortar la entrada de los productos británicos, permitiría la creación de algunas industrias, que ya en 1816 comenzaron a crecer considerablemente. Después de 1840-1860, la utilización de la hulla y el vapor impulsaron notablemente la siderurgia y el transporte. El mercado interior se amplió y se unificó. Gracias al gran mejoramiento de las comunicaciones, el país avanzó económicamente a un ritmo bastante rápido. Los países capitalistas europeos se expandían colonizando regiones lejanas; los estadounidenses se desarrollaron principalmente dentro de su país, concentrando esfuerzos en la explotación de sus inmensos recursos naturales. El desarrollo de la industria algodonera, por ejemplo, se extendió a partir de 1816. En 1860 se concentró en Nueva Inglaterra un conjunto industrial algodonero, que empleaba cerca de 122 mil obreros. Su gran impulso estuvo condicionado por la entrada de la máquina de vapor y el rezago de la máquina doméstica. Los dueños de bancos, ferrocarriles, acero y petróleo se apoderaron de las tierras de los aborígenes, impusieron hipotecas y absorbieron la economía esclavista del sur. Importaron millones de trabajadores y obreros especializados, para superar las técnicas europeas. Chinos y filipinos construyeron ferrocarriles y granjas con jornadas excesivas y bajos salarios.
Primera Revolución Industrial en Inglaterra:
Inglaterra era el país destinado a colocarse a la vanguardia del moderno industrialismo. Fueron factores muy importantes en el rápido desarrollo de su industrialización sus ávidos mercados internos y ultramarinos; la acumulación de capital posibilitada por el ingente volumen de su comercio y por las operaciones de su banca; la desocupación campesina motivada por el acotamiento de tierras laborales, creadora de un potencial de obreros para los medios urbanos; la disponibilidad de materia primas como la lana, el algodón, el acero y el carbón, también la eficiencia del sistema de comunicaciones y transportes. No hay que olvidar que Inglaterra garantizaba una amplia tolerancia religiosa y en consecuencia emigraron a Inglaterra partidarios de nuevas doctrinas y también judíos. Inglaterra supo magistralmente explotar para sus propios fines las oposiciones entre los Estados continentales. Fue la que saco mayor provecho de las guerras napoleónicas. Casi todos los tratados de Paz le proporcionaban nuevos y numerosos territorios coloniales y bases marítimas. El comercio marítimo quedo mejor asegurado que el de todas las demás potencias, venciendo definitivamente a sus rivales españoles y holandeses. Estos éxitos, en unión de la creciente fuerza del Parlamento, hubieron de elevar la conciencia, la actividad y la riqueza en capitales de las clases burguesas muy por encima del nivel en que esas virtudes se hallaban en el Continente.
En la agricultura inglesa ocupa un importante lugar la ganadería, que requiere pocos brazos, principalmente el pastoreo de las ovejas; y esto daba un sobrante de hombres que se ganaban la vida como trabajadores industriales. La lana, que se produce en Inglaterra en grandes masas y en calidad excelente, hizo que la industria textil inglesa se encuentre a la cabeza. Las industrias productoras y transformadoras del hierro pudieron prosperar, a pesar de la disminución de las privaciones de madera, y hacia fines del Siglo XVIII la producción de hierro de forja fue enormemente facilitada por los adelantos técnicos. También debe agregarse a estos progresos los adelantos de la industria química y el empleo del gas de alumbrado, el industrialismo y el capitalismo moderno no se constituyó primeramente ni en la minería ni en la industria de la lana y del hierro, sino en una industria que al principio era poco atendida, la producción de tejidos de algodón con colores estampados. A los Gobiernos, que, por lo regular, solo atendían a aumentar dentro del país las sumas de dinero, poniendo obstáculos a la importación y dando facilidades a la exportación, estas telas causaban enojo.
Las invenciones y perfeccionamientos, así como sus acoplamientos, fueron en gran parte la obra de pequeños e ignorantes obreros, los cuales, a pesar de que en Inglaterra existía la protección de las patentes, no supieron sacar provecho material de sus inventos y permanecieron en la estrechez.
Inglaterra obtuvo un gran progreso en la industria del algodón donde se empleaba en el año 1838 260.000 obreros. A medida que la energía hidráulica no basto para la multitud de las fabricas, hubo gran pedido de maquinas a vapor y de carbón. El creciente empleo de la maquinaria y la construcción de ferrocarriles, así como el uso del acero para la construcción de los barcos, condujeron la industria del hierro a una posición preeminente en la economía nacional. Aun cuando estas industrias tenían muy buen mercado en el interior, también aumento grandemente la exportación. A principios del Siglo XVIII, la exportación inglesa ascendía al igual que la población, que creció, de 6 millones en el año 1750 a 8, 9 en el año 1801. Estas modificaciones industriales y comerciales dieron lugar a grandes poderes financieros que permitieron a Inglaterra aguantar los veinte años de lucha contra Napoleon. Inglaterra pudo desarrollar una política de impuestos inaudita hasta entonces. Los golpes que sufrió Inglaterra durante el bloqueo continental dificultaron su aprovisionamiento de trigo, pero no pudieron detener sus progresos industriales. Le quedaban siempre los mercados no europeos, y en el continente era tan difícil prescindir de las mercaderías inglesas, que la severidad del bloqueo hubo de cuartearse muchas veces, ya por grandes contrabandos, y por explícitas autorizaciones. En cambio, el centro de Europa, y más tarde también Francia, hubieron de sufrir largas guerras que al termino del periodo de estas, Inglaterra le llevaba al Continente una delantera de varios decenos.
Primera Revolución Industrial en China:
Nacida en plena Guerra Fría, la República Popular China fue reconocida diplomáticamente tan sólo por los países comunistas, algunos Estados vecinos de Asia y por el Reino Unido y Portugal, que contaban con algunos enclaves comerciales en su territorio y no querían ganarse la enemistad de la nueva China. El resto del mundo occidental y la ONU no quisieron reconocer al nuevo Estado, manteniendo que el único depositario legítimo de china era el gobierno de la China nacionalista.
Aislada frente al resto del mundo, la China Popular se volcó hacia la Unión Soviética, el único aliado del que podría obtener la ayuda financiera, económica y técnica que necesitaba para la reconstrucción del país. De este modo, en febrero de 1950, los dirigentes chinos firmaron en Moscú un tratado de "amistad, alianza y asistencia mutua" con el gobierno soviético. A partir de este momento, la construcción del socialismo en China se orientó hacia el modelo soviético y la estrategia estalinista: rápida colectivizan de la tierra y una planificación económica que daba prioridad absoluta a la industria pesada.
De este modo surge la Revolución Industrial China ayudada con la revolución cultural que posteriormente aparece en este país comunista.
Tercera Revolución Industrial:
La llamada tercera revolución industrial, tercera revolución científico-técnica o revolución de la inteligencia (RCT) se origina al acabar la II Guerra Mundial y cobra fuerza a causa de la crisis que experimenta el capitalismo de la época.
A finales de la década de 1960 entra en crisis el anterior capitalismo monopolista y financiero, que parecía tan sólidamente establecido desde hacía casi un siglo. Entre sus características:
Se encarecieron los recursos energéticos y las materias primas.
Se redujeron en crecimiento económico.
Aumentó el paro en el sector.
Aumentó las protestas sociales por el deterioro del medio ambiente, entre muchas otras características de esta revolución.
La industria redujo su participación en el conjunto de la economía y la crisis coincidió con el llamado Estado del Bienestar que conllevó a una mayor presión fiscal, se redujeron los gastos sociales, etc. Las empresas desarrollaron una clara estrategia de transnacionalización que logra alterar las anteriores relaciones internacionales, abriendo las fronteras desde el punto de vista económico. Se multiplicaron innovaciones, se redujeron el consumo de productos naturales y los nuevos sectores motrices son la microelectrónica, la biotecnología, la robótica, etc. Entonces, se redujeron el trabajo directo de fabricación y aumentaron el de gestión, con un control I+D, dando flexibilidad a la producción en diversas fases o empresas distintas gracias a las nuevas tecnologías, descentralizando así la productividad y aumentaron las PYMES.
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